
Columna Periodística -Sin Redundar-

Por Carlos Avendaño
¡Filoso el machete de la gobernadora interina! ¡Parece que el machete empezó a cortarse dentro del propio jardín morenista! La gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, llegó hablando de reconstruir la confianza, de fortalecer las instituciones y de trabajar por la paz. Pero ahora, en los pasillos políticos, circulan versiones sobre los movimientos y los ajustes en el aparato de comunicación social del gobierno estatal. Se presume que, Cuauhtémoc Chacón Mendoza, está por quedar fuera de la dirección de comunicación social. Hasta el momento, no existen elementos suficientes para dar por confirmada esta versión ni para asegurar quién tomó la decisión y cuáles fueron los motivos. Pero si el movimiento se confirma, habrá que preguntarse si estamos ante un simple relevo administrativo o ante una sacudida política dentro de los grupos que han tenido influencia en el gobierno sinaloense. Porque en MORENA, aunque públicamente se hable de unidad, las diferencias internas no desaparecen por decreto. En los mentideros políticos se señala a determinados operadores de presuntas campañas negras contra Imelda Castro y Graciela Domínguez. Inclusive, se afirma que estas maniobras habrían continuado durante las últimas semanas, en medio de las mediciones y de los movimientos relacionados con la sucesión gubernamental de 2027. Estos señalamientos son tan delicados que requieren pruebas, nombres, documentos y evidencias verificables. Aunque existe otra versión que también merece aclararse: la supuesta molestia de Rubén Rocha Moya por la difusión de protestas encabezadas por Yesenia Rojo Carrizoza durante el acto de los senadores Imelda Castro y Gerardo Fernández Noroña, en Culiacán. Pero lo que sí está documentado es que el 24 de abril de 2026, integrantes del colectivo Guerreros Azules, encabezados por Rojo Carrizosa, interrumpieron el encuentro para reclamar asuntos relacionados con las prestaciones de policías jubilados, este episodio generó una confrontación pública. Lo que no está demostrado con esa información es que Rocha Moya haya ordenado utilizar a determinado comunicador para difundir las protestas ni que Yesenia Rojo actuará por instrucciones del ex gobernador para desestabilizar gobiernos. Pero, dicho lo anterior, la pregunta política sigue en pie: ¿Está Graciela Domínguez Nava reorganizando el gobierno para imprimirle su propio sello o se están moviendo las piezas de una disputa entre los grupos morenistas? Si existen cambios, que se informen oficialmente, si existen diferencias, que se expliquen, y si alguien acusa a determinados personajes de operar campañas negras, que presente las pruebas correspondientes. Porque una cosa es la grilla de todos los días, y otra cosa muy distinta, es utilizar las estructuras de comunicación pública para golpear a los adversarios internos. En política, los movimientos de personal suelen despertar sospechas, pero no toda salida demuestra una ruptura ni todo rumor confirma una conspiración. Esto sí: si el machete de la gobernadora interina efectivamente está cortando en las filas del Rochismo, habrá que observar quiénes salen, quiénes permanecen y, sobre todo, quiénes terminan controlando la comunicación social del gobierno. ¡Porque una cosa es cambiar de nombres en el directorio gubernamental, y otra cosa muy distinta, es cambiar las prácticas del poder!…
¿Y dónde quedó el sistema de salud de Dinamarca? Los Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se manifestaron en el bello puerto de Mazatlán y en otras partes del país, para exigir algo que debería de ser por demás que elemental: medicamentos, materiales de curación, mejores condiciones laborales, salarios dignos e instalaciones hospitalarias adecuadas. El pasado 8 de octubre, personal en activo, jubilado y suplente del Hospital General Regional #3 de Mazatlán se manifestó pacíficamente para denunciar carencias que aseguran, complican su trabajo y la atención de los derechohabientes. Las protestas nacionales también pusieron sobre la mesa el desacuerdo con el incremento salarial propuesto. ¡Y esto que durante años hablaron de transformar el sistema de salud hasta ponerlo a la altura de Dinamarca! ¿Se acuerda usted estimado lector? La promesa sonaba de maravilla, pero hoy los propios trabajadores de la salud levantaron la voz para reclamar insumos, medicamentos y condiciones que permitan atender dignamente a los pacientes. Porque una cosa es presumir cifras desde un escritorio, y otra cosa muy distinta, es estar frente a un enfermo sin contar con lo necesario para atenderlo. Y ojo: los médicos y las enfermeras no son responsables de las carencias que denuncian, al contrario, son quienes dan la cara ante los pacientes y sus familias cuando falta material, se retrasan medicamentos o la infraestructura no responde las necesidades. Por esto, la pregunta es por demás que obligada: ¿Dónde quedó la promesa del sistema de salud mejor que el de Dinamarca? El IMSS sostiene que sus servicios esenciales siguen operando y que mantiene mesas de diálogo para atender reclamos. Pero el comunicado institucional no borra la inconformidad de quienes se manifiestan, ni sustituye respuestas concretas que exigen. MORENA llegó al poder hablando de esperanza, de transformación y de no ser como los de antes, ahora le toca responder por los resultados de su gestión. No basta solamente repetir que todo marcha bien: hay que demostrarlo en los hospitales, en las farmacias y en la atención que recibe cada derechohabiente. Como diría la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: ¡Pruebas, pruebas, pruebas! Pues ahí están, preguntas que requieren respuesta: ¿Existen suficientes medicamentos e insumos? ¿Las instalaciones reciben el mantenimiento necesario? ¿Los trabajadores cuentan con condiciones laborales dignas? ¿Qué medidas concretas se tomarán y cuándo se verán los resultados? La salud no se resuelve con discursos, fotografías ni conferencias, se resuelve con presupuesto bien aplicado, con medicamentos disponibles, con personal suficiente y con hospitales capaces. Porque cuando un trabajador de la salud tiene que salir a protestar para pedir herramientas con las cuales cumplir con su labor, las autoridades tienen mucho que explicar. La esperanza de México no puede quedarse en una consigna, y la salud de los mexicanos no puede depender de las promesas que todavía esperan convertirse en realidad…
Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…
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