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- Oscar Flores

El campo bajo fuego: Agricultura y pesca, las víctimas olvidadas de la violencia en Sinaloa

El campo bajo fuego: Agricultura y pesca, las víctimas olvidadas de la violencia en Sinaloa
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Los Mochis , Sinaloa.- Mientras las balas se disparan en la ciudad, el campo sinaloense arde en silencio. La inseguridad y la violencia, iniciada el 9 de septiembre de 2024, ya no solo mató gente: está estrangulando la tierra que da de comer a México.

Agricultores de Culiacán, Navolato y Eldorado publicaron un desplegado en este mes de  julio de 2026: “La economía no puede seguir estrangulada por la violencia y el temor”. Lo firmaron quienes producen el maíz, tomate y hortalizas que surten al país.

El problema: nadie quiere salir al campo después de las 5 pm. Los caminos rurales son tierra de nadie. Los fletes subieron 30-40% en Culiacán porque transportistas ya no entran sin escolta. Muchos mayoristas sin camión propio ya no pueden competir.

La Sierra Madre Occidental está en llamas. En 2025 ardieron 281 mil hectáreas de bosque, más del doble que en 2024. No es sequía.

Habitantes de la sierra lo describen así: “Veíamos pasar el dron, luego la explosión y al ratito se prendía el bosque”. Son incendios provocados por enfrentamientos.

Aserraderos incendiados, tiendas vaciadas, escuelas y clínicas cerraron en comunidades forestales. El golpe a la economía maderera y a los ejidos es total.

Manuel Angulo López, de Conatram, lo dijo claro: las carreteras están descubiertas. Los choferes resguardan sus camiones en gasolineras por las noches porque la Guardia Nacional no alcanza.

De no haber respuesta, muchos empresarios optarán por rutas alternas como Chihuahua. Eso significa: productos básicos más caros o que de plano no llegan a comunidades serranas que dependen del abasto.

El Mar de Cortés, en Jaque:
La región -Sonora, Sinaloa, Baja California Sur, Baja California y Nayarit- depende del turismo, la pesca y la agricultura. Hoy, la violencia es el principal obstáculo para su desarrollo.

En el mar, los pescadores de altamar y ribereños enfrentan extorsión en muelles y “cuotas” para salir. En tierra, los campos de hortalizas trabajan con miedo. Si no hay corte, no hay jornal. Si no hay jornal, no hay comida.

1. 14,717 empleos formales perdidos entre abril 2024 y abril 2025. Agricultura y transporte, entre los más golpeados.
2. 7 mil patrones dados de baja ante el IMSS en 10 meses.
3. 15 mil empleos en 10 meses borrados en Sinaloa.
4. 281 mil hectáreas de bosque quemadas en 2025, el doble que 2024.

Cuando el flete sube 40%, el tomate sube en la Central de Abastos. Cuando el aserradero cierra, sube la madera. Cuando el pescador paga cuota, sube el camarón.

En los enfrentamientos entre delincuentes no solo se dispara balas. Disparan los precios. Y el campo, que alimenta al país, hoy siembra con miedo y cosecha pérdidas.

Agricultores lo advirtieron: “No podemos seguir estrangulados”. Pero mientras la sierra arda y las carreteras sigan sin ley, Sinaloa, el granero de México, seguirá siendo rehén de una guerra que nadie sembró.

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