

CULIACÁN, Sinaloa – En los últimos días, la figura de Rubén Rocha Moya, quien solicitó licencia temporal a la gubernatura de Sinaloa el pasado 2 de mayo de 2026, ha vuelto a acaparar la atención pública tras una serie de rumores sobre un posible operativo de captura y su situación jurídica.
La postura del ex gobernador
Ante la especulación mediática y social, Rocha Moya ha reiterado a través de comunicaciones públicas que permanece en su domicilio en Culiacán. El ex mandatario desmintió categóricamente que cuente con protección o resguardo de corporaciones federales, asegurando que ha permanecido en su residencia desde que se separó de sus funciones para permitir que las autoridades realicen las investigaciones pertinentes.
Tensión diplomática y transparencia
El caso ha generado roces diplomáticos. Recientemente, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México presentó un reclamo formal ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos debido a la falta de confidencialidad en el intercambio de información sobre el caso. El gobierno mexicano señaló que la filtración de documentos —donde gran parte de la información aparecía tachada, generando descontento en la opinión pública— vulnera el debido proceso.
Por su parte, la actual administración federal ha mantenido una postura de cautela, mientras que figuras de su partido, Morena, han insistido en que los procesos judiciales que enfrenta el ex gobernador derivan de una coyuntura política y no de irregularidades administrativas comprobadas.
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