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Zidane recupera a su Real Madrid

  La Gaceta.me
16 Marzo 2019
11:30:00

El Celta justificó su posición precaria y mostró todos los síntomas de un equipo que peleará hasta el final por la permanencia.

No podía pedir más a su regreso Zinedine Zidane. Un partido tranquilo, ante un rival poco alborotador, recuperando a jugadores que parecían desahuciados para reivindicarse en lo que resta de temporada. Sólo costó abrir el marcador, pero se vio que era cuestión de tiempo. Isco, en un jugadón de Asensio, y Bale, habilitado por Marcelo, subrayaron el cambio de rumbo para cerrar la etapa de Solari. El Celta justificó su posición precaria y mostró todos los síntomas de un equipo que peleará hasta el final por la permanencia.

Fue como un retorno al pasado en el Bernabéu. Salió la alineación oficial y el Madrid de las Cuatro Copas estaba de vuelta, salvo las ausencias obligadas por lesión. Keylor, Marcelo, Bale e Isco retornaron al once liguero en el reestreno de Zinedine Zidane, que siempre suele actuar por lógica. Fueron los hombres que le llevaron a ganar las Champions, y al menos tenía que comprobar de primera mano en qué estado se encontraba el equipo. El Bernabéu aceptó con naturalidad la decisión de su entrenador, convertido en el líder que esperaban para cerrar la crisis.

El caso es que la pelota mostró que el problema blanco es más profundo que un simple baile de nombres. El primer tiempo fue planísimo, con mucho pase de seguridad y poco movimiento. Con y sin balón. Tenía enfrente a un rival ideal para recuperarse, porque el Celta atraviesa el desierto sin Iago Aspas. Para colmo, con Mallo ausente por sanción, se rompió Juncá en el primer arranque y Kevin Vázquez, lateral derecho, se tuvo que mudar a la izquierda. Hala, a lidiar con Bale. Desafío para el canterano.

El primer aviso sonó a reivindicación. Benzema se asomó por el balcón de la frontal, metió a Marcelo en profundidad y el pase atrás no pudo resolverlo Isco a la media vuelta. El segundo fue atronador. Maxi tiró un cabezazo seco que encontró una respuesta agilísima de Keylor Navas. En cuestión de reflejos, el tico es insuperable. No hubo más llegadas célticas que intimidaran, y sin embargo los blancos controlaron poco el duelo y, por tanto, tampoco tuvieron muchas opciones de gol. Un remate de Bale al travesaño y otro remate lejano de Marcelo, bien desviado por Rubén Blanco, fueron las acciones más destacadas del Madrid en medio partido.

Cambió el panorama en el segundo acto por intensidad. El Madrid se desplazó a bloque 20 metros y se instaló en campo gallego para poner a prueba su fragilidad. Apareció Modric en la creación del juego, y eso siempre es buena noticia para el Madrid. El croata combinó con Isco y taponó Costas, el mejor defensor céltico. Y probó también con un disparo lejanísimo que cogió mal posicionados a los centrales blancos, con Varane en la trayectoria. Munuera dio gol cuando era clarísima la interferencia del francés en la trayectoria del tiro. Dos minutos después, y previa consulta del monitor, anuló bien el gol. El gol estaba al caer, no sin antes la concesión final del Celta. En una contra clara, con Boufal llevando la pelota, tres contra uno, el francés entregó inocente a Keylor. Allí acabó la resistencia gallega, tan inocente en ataque como en defensa. Una pérdida en la medular permitió arrancar a Asensio en diagonal, espectacular, metió al hueco para Benzema y el francés regaló el gol a Isco. El malagueño festejó con el 1-0 su vuelta a la vida laboral. Por cierto, el VAR revisó la situación de Benzema y concluyó que no había fuera de juego, aunque las imágenes de la tele ofrecían muchas dudas. Para los de las conspiraciones.

El premio del gol fue merecido. Por juego y por interés del bloque. Se fue Isco por Ceballos, pero quien brilló más fue Asensio, reforzado por su jugadón. No figuró en el segundo tanto, que también permitió mensajes al anterior técnico. Lo fabricó Marcelo y lo facturó Bale. Dos de los señalados por Solari, que estará preguntándose dónde estaban cuando los necesitó. En los días libres no los encontró, eso seguro. El Bernabéu vivió al fin un partido tranquilo, porque el Celta ni rechistó en la derrota. Qué lástima ver a un equipo con tanta calidad que se dirige a toda velocidad hacia el descenso. Que vuelva pronto Aspas para recuperar el alma celeste. Una sola pieza puede cambiar el paisaje. Lo que ha logrado el Madrid con Zidane. /Marca.

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