Sinaloa

Muere supuesto pistolero y uno más herido en tiroteo con la policía en la Cruz de Elota

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Por Luis Fernando Nájera 02 Agosto 2021

Aparentemente, hay un tercer gatillero ileso capturado; la policía guarda silencio.

La Cruz de Elota, Sinaloa, 2 de julio del 2021.- Un presunto pistolero que se enfrentó con policías élite murió esta tarde de lunes en un tiroteo, mientras que su cómplice quedó herido, aunque versiones extraoficiales refieren la captura de un tercero.

Ninguno de ellos ha sido identificado.

Este quedó muerto en el interior de un auto Volkswaguen, línea GTI, color humo, sin placas de circulación y polarizado.

Otro gatillero quedó con heridas de bala y un tercero presuntamente resultó ileso.

El fallecido quedó en el asiento del copiloto, con un fusil AR-15 con doble cargador conocido como “huevos de toro” en las piernas.

En el asfalto quedó tirada una pistola y un radio de comunicación.

La identidad de los pistoleros no se ha revelado por ninguna autoridad municipal o estatal.

El compacto acusó balazos en el medallón frontal y en el cristal posterior derecho.

Los hechos ocurrieron esta tarde de lunes. El lugar no se ha precisado por ninguna corporación policial y no se conoce cómo iniciaron.

Sin embargo, en varios videos que circulan en redes sociales se observan que dos patrullas obstruyen el tránsito en los dobles carriles de una carretera.

Con estas se impide la circulación del compacto de color humo.

El conductor del auto se ve parado. Viste pantalón negro y una playera interior de resaque color blanco. Discute a insultos con los policías que le gritan detenerse.

Las palabras altisonantes y groseras no cesan. Unos y otros dan órdenes entre sí. Nadie las acata. 

Repentinamente, aparece a cuadro otro individuo que corre hacia el asiento del copiloto. Lleva un fusil en sus manos. Acomoda las nalgas en el asiento delantero derecho. No cierra la portezuela. La deja entreabierta. El chofer se mete al auto, da reversa, e inesperadamente se escuchan balazos y se observa como polvo de hormigón salta de un macetero en donde tres policías se resguardan, uno casi gateando.

El fuego se hace más graneado. Insultos y palabrotas resurgen. Más disparos. El chofer baja del auto y se niega a entregarse. La policía le grita que se tire al piso. El desconocido no quiere hacerlo. Manotea, camina errático.

Pum, pum, pum, bang, bang, bang, más balazos se disparan.

Y el tipo se acuclilla sobre el asfalto. Se ha rendido. En el coche, su compañero queda doblado. Ya había muerto.

En los restaurantes del lugar, los comensales se protegen contra el muro. Otros sacan la frente para observar los hechos. Cuando suenan los balaos se entierran en el piso. Y reaparecen cuando los disparos cesan. Para entonces, uno de los facinerosos ya murió, y el otro se desangra tendido el sol, del tercero, del ileso, nada se sabe.