Baja California y Tamaulipas: Dos mundos en un mismo país. /Otras Plumas

Luis Osvaldo Valle

11 Julio 2019

Con Estadística S.C.

Luis Osvaldo Valle

En un país tan polarizado como el nuestro no debe de extrañarnos el contar con regiones que tengan comportamientos y visiones opuestas.

Ya hablé en días pasados del saldo electoral que dejan las elecciones de este 2019 donde 6 estados del país tuvieron diferentes procesos electorales; los dos extremos fueron Baja California, donde Morena no sólo gana cómodamente la gubernatura sino que se lleva “el carro completo” con las alcaldías y congreso; y por otro lado Tamaulipas, donde se renovó el congreso local y el PAN arrasa, dándole a su gobernador Cabeza de Vaca una cómoda mayoría en las curules.

Aprovechemos esto para repasar el pasado electoral de estos estados, entender cómo llegaron a donde están en estos momentos y ver si eso nos permite adelantar lo que podría pasar en futuras elecciones en otros estados.

La historia electoral de Tamaulipas es más fácil de relatar: un bastión priísta hasta el 2016 pues siempre había ganado la gubernatura, con cierta presencia del PAN en alcaldías. En 2016, después del desgaste de algunos gobernadores del PRI, el PAN gana contundentemente la gubernatura con Francisco Javier García Cabeza de Vaca, se lleva el Congreso con el 43%, y también gana las alcaldías en Reynosa y Nuevo Laredo (aunque pierden con el PRI los otros tres grandes: Matamoros, Tampico y Victoria).

Para el 2018 se homologan las alcaldías con la elección federal con la opción de reelección para los que ganaron en 2016; y, a pesar de la ola lopezobradorista y de Morena, el PAN no sólo logra ganar la reelección de Nuevo Laredo y Reynosa, sino que además le gana al PRI Tampico y Victoria, y se lleva 31 alcaldías en total. Así que en conclusión, en 2018 Tamaulipas, si bien no es ajena al efecto López Obrador que gana el estado con el 48% de los votos; en las elecciones locales sigue ganando terreno. Y en el 2019 ya vimos: gana 21 de los 22 distritos locales y sube su votación estatal al 48%, contra el 28% que obtuvo Morena. Es decir, desaparece lo que hubo en 2018 de “efecto AMLO” y, aunque no tengo mediciones del estado, asumo que está mejor evaluado el Gobernador panista que el Presidente, mostrando que aquí no aplica lo que tanto se comenta de que NO hay oposición contra el gobierno de López Obrador.

Baja California es un estado emblemático; ahí hace 30 años por primera vez el PRI pierde una gubernatura, y desde entonces había gobernado el PAN. El desgaste de este partido en el estado llega a su tope con el todavía gobernador “Kiko” Vega que es de los peor evaluados en el país. A nivel municipal ya había habido alternancia entre PRI y PAN en los 5 municipios; Vega en el 2013 gana pero el PRI se lleva las alcaldías de Tijuana, Ensenada y Tecate.

En sus intermedias del 2016 el PAN recupera Tijuana y mantiene Mexicali y Rosarito, pero para 2018 en las federales ya se adelantaba claramente la debacle que se consumó este 2019, pues López Obrador obtuvo casi dos terceras partes de los votos, y Morena ganó con buen margen los distritos federales, además el PRI se cae por completo y hay desbandada hacia Morena. Después del ya descrito triunfo arrollador de junio de 2019, todo ha sido miel sobre hojuelas para la autoproclamada 4T, al grado de que esta misma semana el congreso local, donde todavía tiene mayoría el PAN pues es el que viene de 2016, acaba de “avalar” que se cambie el periodo del, ya votado pero todavía no en funciones, nuevo gobernador Jaime Bonilla de 2 a 5 años; algo que está creando cierta consternación a nivel nacional

por el precedente que se dejaría, y que se asegura no prosperará al final por las instancias federales. Lo que es claro en Baja California es que tanto el saliente gobernador panista como gran parte del priismo están totalmente entregados al nuevo grupo en el poder. Totalmente al contrario que Tamaulipas entonces, tenemos a una Baja California “morenizada” donde pareciera que las nuevas reglas son “las que ellos ordenen”.

Interesante será analizar todo esto, previo a las grandes del 2021 donde casi la mitad de los estados cambiarán de Gobernador, pero para lo que viene en 2020, que habrá elecciones locales en Coahuila e Hidalgo, ambos gobernadores priistas de estos estados podrían buscar emular lo hecho por su colega panista de Tamaulipas, ya entraremos a dar datos al respecto para tratar de anticipar resultados próximamente.

Extrainnings

Entre saldos electorales y de popularidad ya se puede ver la conformación de fuertes pleitos al interior de Morena, la salida repentina de Carlos Urzúa de la Secretaría de Hacienda deja ver choques de poder en el gabinete. Además, cada vez es más clara la confrontación entre dos grandes grupos por el control del partido, hacia fines de año toca cambio de dirigencia por lo que habrá que estar muy atentos a todo lo que pase al respecto; muy en especial, ver la postura que toma el presidente López Obrador al respecto: ¿Dejará que se arreglen solos estos grupos y liderazgos; o dará un manotazo en la mesa para establecer el orden? Esa y otras dudas iremos aclarando conforme avance el año.


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