

Chicago, EE.UU.- No hubo motivo, no hubo discusión. Solo una niña caminando y una desconocida que la atacó por la espalda.
Edimari Hernández Chacón, de 7 años, originaria de Villa Rosa, Nueva Esparta, murió este sábado 3 de octubre en Chicago tras ser víctima de un ataque brutal y aparentemente aleatorio.
Eran las 11:55 de la mañana. Edimari caminaba de la mano de su mamá y su hermana mayor por South Cottage Grove Avenue, en el barrio de Chatham, cuando una mujer de 48 años se acercó y sin decir una palabra le clavó un objeto punzocortante varias veces por la espalda.
La menor cayó al suelo en plena banqueta, frente a un restaurante, un salón de uñas y un mercado. Las cámaras de un negocio captaron el momento previo: la niña caminando tranquila, tomada de la mano.
Lo que siguió fue la reacción de la gente. Al ver a la niña ensangrentada, vecinos y transeúntes persiguieron a la agresora, la alcanzaron a unas cuadras y la retuvieron a golpes, incluso con cables de corriente, hasta entregarla a la policía.
Edimari fue llevada de urgencia al Comer Children’s Hospital, donde los médicos no pudieron salvarla.
La agresora, identificada como Shavon D. Gayden, de 48 años, fue trasladada también a un hospital con heridas leves provocadas durante su detención y quedó bajo custodia. La Policía de Chicago no ha revelado el móvil y confirmó que no había relación alguna entre la víctima y la atacante.
“Como madre me duele, porque mi hija tiene la misma edad. Siento que fue mi niña”, dijo una vecina entre lágrimas.
El crimen ha conmocionado a Chicago y a la diáspora venezolana, que hoy exige justicia por una niña que no alcanzó a vivir.
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