
Arte untable: Museo en los Países Bajos rinde homenaje póstumo a Wim T. Schippers recreando su icónico “piso de crema de maní”

El mundo del arte conceptual y vanguardista rinde tributo a una de sus mentes más irreverentes y absurdas. Como un homenaje póstumo al fallecido artista, actor y creador multimedia Wim T. Schippers, el prestigioso Museum Boijmans Van Beuningen en Róterdam inauguró una de sus instalaciones más célebres y desconcertantes: la famosa Pindakaasvloer (el piso de crema de maní o cacahuate).
Para esta exhibición especial en el edificio Depot del museo, dos especialistas emplearon herramientas de albañilería y cubetas para esparcir meticulosamente 390 kilogramos (aproximadamente 800 libras) de crema de maní sobre una plataforma hexagonal de 25 metros cuadrados. La cantidad de producto utilizada equivale, en términos prácticos, a los ingredientes necesarios para preparar unos 15,000 emparedados tradicionales.
El arte de lo absurdo: ¿Qué hay detrás de la Pindakaasvloer?
Concebida originalmente por Schippers en 1969, la obra desafía deliberadamente los convencionalismos del mercado del arte y la solemnidad de los recintos museísticos. Lejos de buscar mensajes políticos complejos o pretensiones académicas, el propio autor dejó instrucciones precisas y estrictas para su montaje antes de su fallecimiento:
- Superficie lisa y monótona: La crema de maní —preferentemente de la marca neerlandesa Calvé, elegida por su consistencia tersa y facilidad para extenderse— debe aplicarse con absoluta perfección, sin dejar texturas irregulares.
- Sin fines educativos: Según los deseos del creador, la pieza no debe abordarse con ningún propósito pedagógico ni interpretativo profundo, sino como una experiencia directa de asombro y desconcierto.
- Prohibido pisar: Aunque el medio principal es un alimento cotidiano, la obra es estrictamente visual y olfativa; está prohibido caminar sobre ella o tocarla.
El aroma distintivo a tostado y desayunos impregna los pasillos del museo desde los pisos inferiores, convirtiendo la visita en una experiencia sensorial completa que evoca la nostalgia y el característico humor ácido del artista.
Un legado que trasciende el lienzo
Wim T. Schippers, quien falleció recientemente a los 83 años, dejó una huella imborrable en la cultura de los Países Bajos no solo a través de sus provocadoras esculturas efímeras hechas de sal, vidrio o alimentos, sino también por su trabajo en la televisión de vanguardia y por prestar su voz a entrañables personajes infantiles como la versión local de la rana René (Kermit) y Epi (Ernie) en Plaza Sésamo.
La instalación actual permanecerá abierta al público en el Depot del Museum Boijmans Van Beuningen, permitiendo a locales y turistas atestiguar cómo un elemento tan cotidiano de la despensa puede transformarse, bajo la óptica del absurdo, en un hito de la historia del arte contemporáneo.
Artículos relacionados





