La Fiscalía maquilla cadáveres: Quieren cambiar “homicidios dolosos” por robos para que Sinaloa no se vea tan insegura
Fraude estadístico, reclasifican homicidios dolosos como robos o riñas para “bajar” la incidencia. Las familias obligadas a aceptar otra versión para que la carpeta camine
Los Mochis, Sinaloa.- Cuando las cifras no les cuadran, la Fiscalía General del Estado le cambia el nombre al muerto. Denuncias internas y quejas de colectivos acusan que la FGE de Sinaloa ya no combate a los criminales: combate las estadísticas. Su nueva estrategia es reclasificar homicidios dolosos como “robo con violencia”, “asalto” u “otro tipo de asesinato” para que los números oficiales no los exhiban.
El truco: si no es doloso, no cuenta
La instrucción es clara desde los escritorios: bájale al homicidio doloso. Un cuerpo con 10 balazos en vía pública ahora es “muerte por riña”. Un ejecutado en un camino de terracería pasa a ser “robo de vehículo con consecuencia fatal”.
¿El objetivo? Que los programas fallidos de combate al crimen no se vean tan fracasados. Que el gobernador y el fiscal presuman “reducción de homicidios” mientras Los Mochis, Culiacán y Mazatlán entierran a más gente cada noche.
Las cifras que sí matan: Sinaloa vive una guerra abierta entre criminales. Balaceras diarias, bloqueos, levantones. Pero en los reportes oficiales la curva baja mágicamente. No porque haya menos muertos, sino porque la Fiscalía juega a cambiarle el nombre al delito.
Víctimas borradas dos veces: Primero los mata el crimen; después la Fiscalía los desaparece de las estadísticas. Las familias no solo cargan el dolor: cargan la mentira oficial. Cuando van a denunciar les dicen “fue asalto”, aunque al familiar lo bajaron de la camioneta y le dieron el tiro de gracia.
Los colectivos de búsqueda ya lo denunciaron: “Nos piden que firmemos que fue accidente o riña. Si no, la carpeta no avanza”. La Fiscalía prefiere un número bonito a una investigación real.
Programas fallidos, maquillaje exitoso
No pueden con los criminales, pero sí pueden con Excel. Mientras la Secretaría de Seguridad presume operativos y el Congreso pide licencias para ir por la gubernatura, la FGE se dedica a editar delitos para que el gobierno no quede mal.
La Fiscalía no está investigando muertos. Está maquillando vivos. Y mientras ellos editan cifras, los criminales siguen cobrando vidas sin que nadie les cambie el nombre.
Sinaloa no necesita contadores creativos. Necesita fiscalías que investiguen, no que editen. Porque un homicidio no deja de ser doloso porque le cambien la etiqueta. Solo deja de importarles a ellos.
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