Mientras el sistema público de salud enfrenta rezagos, el modelo de Jesús Vizcarra Calderón demuestra que sí es posible ofrecer servicios médicos accesibles, de calidad y a gran escala.
A través de Salud Digna, millones de mexicanos han accedido a estudios clínicos a bajo costo, bajo una lógica distinta: volumen alto, precios justos y eficiencia operativa.
En entrevista con Sabina Berman, Vizcarra plantea —sin decirlo abiertamente— una realidad incómoda: el problema no es falta de recursos, sino de modelo.
Hoy la discusión no debería ser ideológica, sino práctica:
¿por qué el Estado no ha adoptado esquemas probados que ya funcionan en el sector privado con impacto social?
México no necesita reinventar la rueda. Necesita escalar lo que ya sirve.
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